20/03/2016

A LA JUNTA DIRECTIVA DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE GRANADA (FIPG) (RENATA BOMFIM/ POETA BRASILEÑA)


En 2007 inicié las investigaciones de mestrado en la Universidad Federal de Espíritu Santo (Brasil). Fue entonces cuando tuve contacto con la poesía de Rubén Darío. No imaginaba que el “Cisne lírico de América” me abriría, además de las puertas del campo académico, los caminos de España y Nicaragua. 
En 2013 después de mis estancias en Portugal y España, realizando la investigación para el doctorado, llegué por primera vez a Nicaragua. En esa oportunidad, no solo conocí investigadores como Julio Valle-Castillo e Iván Uriarte, también hice buenos amigos y asistí al Festival Internacional de Poesía de Granada. Puedo decir que, desde entonces siento una profunda amistad y gran admiración por el pueblo nicaragüense.
En 2014 recibí la invitación para representar a Brasil en el X Festival Internacional de Poesía de Granada, que homenajeaba al poeta Rubén Darío. Me sentí muy honrada por la invitación, y feliz ante el reconocimiento de mi trabajo como poeta. Puedo asegurar que esa experiencia fue una de las mejores vividas como escritora. La FIPG, a más de compartir la poesía, fomenta importantes discusiones en los campos de los Derechos Humanos entre poetas investigadores y sociedad civil. Ese año el Festival puso la mirada y la intención en un tema de gran relevancia y urgencia para el mundo: la violencia contra la mujer.
La invitación a participar en el XII Festival Internacional de Poesía de Granada, en 2016, constituyó una sorpresa que llenó de alegría mi corazón. Tendría ocasión de volver a encontrarme con los amigos nicaragüenses, podría compartir información con los investigadores presentes, y llevar mi último libro, Colóquio das árvores, lanzado en septiembre de 2015.
La FIPG 2016, que conmemoró el Centenario de la muerte de Rubén Darío, fue dedicado al poeta nicaragüense Ernesto Mejía Sánchez, y la memoria del poeta guatemalteco Luis Cardosa y Aragón. Tan importante encuentro propuso a los invitados una reflexión sobre cuestiones ambientales importantes, como la destrucción de la flora y los manantiales. Es un hecho incontestable, que la humanidad no puede seguir indiferente a la destrucción del medio ambiente, y ciega ante la interdependencia de todos los seres del Planeta. Esa reflexión vino en apoyo del argumento central de mi Colóquio das árvores, que hace una llamada urgente a la preservación del hábitat, en un momento crucial de nuestra civilización, cuando el cambio climático causado por la acción dañina del hombre sobre los recursos naturales, genera problemas sociales muy graves, como la crisis hídrica que asola al Estado de Espírito Santo, mi tierra natal, y múltiples regiones en cualquier parte del mundo.
Urge el despertar de una conciencia protectora en el ser humano, que le lleve a compartir en lugar de competir, y a rescatar y preservar en vez de matar y destruir. La poesía, en ese escenario es fundamental, pues, cuando faltan las palabras, se excede la violencia. Necesitamos palabras de paz, de amor; palabras que se enfrenten al autoritarismo y ayuden a formar un mundo más equitativo, colaborador y pacifico. El gran escritor nicaragüense Ernesto Mejía Sánchez, cantó que el poeta es “ese ser iluminado por el resplandor de la gloria”; por tanto, los poetas tenemos la responsabilidad de comprometer nuestra voz en favor de la vida y la convivencia, contra la violencia y los enfrentamientos.
Es incuestionable la importancia del Festival Internacional de Poesía de Granada para América Latina y el mundo. Este acontecimiento promueve la comprensión de las distintas sensibilidades, fortalece el sentimiento de fraternidad de los países y de sus culturas, en especial de la poesía; facilitando que el eco de las múltiples voces de la alteridad, se pueda escuchar en todos los espacios. Asunto importante, en un tiempo en que el mercado perverso transforma en mercancía -además de bienes comunes como el agua, el alimento o la tierra- nuestros convencimientos y afectos más profundos.
Granada está introducida en el corazón de Nicaragua como un rubí. El pueblo nicaragüense acoge, año tras año, a poetas y turistas que desean conocer su cultura y disfrutar de la hospitalidad y las bellezas naturales. Granada es un ejemplo vivo de como una nación puede crecer con el esfuerzo de sus gentes y la inversión en formación, educación y cultura. Por todo ello, quiero registrar aquí mi voto para que Granada, sea considerada por la UNESCO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, y hago público mi agradecimiento a la Junta Organizadora de la FIPG, especialmente en las personas del Señor Francisco de Asís Fernández Arellano y de la Señora Gloria Guabardi, por la invitación a representar al Brasil en la XII edición, y por el gesto amigo de costear mi traslado al Festival.

Renata Bomfim,
Poeta, Académica y Educadora socioambiental brasileña


Um Dedo de Prosa: entrevista com a escritora brasileira Renata Bomfim


Renata Bomfim é autora do livro "Colóquio das árvores" no qual faz um apelo 
em defesa ao Meio Ambiente por meio de poesias. A obra foi publicada também
 em Portugal e distribuída em vários países de língua portuguesa. 
Renata representou o Brasil no XII Festival Internacional de Poesia de Granada.

16/03/2016

Carta aberta à Junta Diretiva do Festival Internacional de Poesia de Granada/ FIPG (por Renata Bomfim)


À JUNTA DIRETIVA DO FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA DE GRANADA (FIPG)

Em 2007 iniciei as investigações de mestrado na Universidade Federal do Espírito Santo (Brasil), foi quando tive contato com a poesia de Rubén Darío. Eu não imaginava que o “Cisne lírico da América” me abririam, além de portas no campo acadêmico, portas para a Espanha e para a Nicarágua.  
Em 2013, depois de passar por Portugal e Espanha realizando pesquisas para o doutorado, estive pela primeira vez na Nicarágua. Nessa oportunidade, além de conhecer pesquisadores como Julio Valle-Castillho e Ivan Uriarte, conquistei bons amigos e pude assistir ao Festival Internacional de Poesia, em Granada. Posso dizer que, desde então, passei a sentir sincera amizade e grande admiração pelo povo nicaraguense.
Em 2014 recebi o convite para representar o Brasil no X Festival Internacional de Poesia de Granada, que homenageou o poeta Rubén Darío. Senti-me honrada com o convite e feliz pelo reconhecimento do meu trabalho como poeta: posso afirmar que essa foi umas melhores experiências que já vivi como escritora.
A FIPG, além da rica partilha poética, fomenta importantes discursões nos campos dos direitos humanos entre poetas, pesquisadores e sociedade civil. Nesse ano, o Festival lançou o olhar a um tema de grande relevância e urgência no mundo: a violência contra a mulher.
O convite para participar do XII Festival Internacional de Poesia de Granada, em 2016, foi uma surpresa que encheu de alegria o meu coração. Seria a oportunidade de rever os amigos nicaraguenses, de compartilhar informações com os pesquisadores presentes e a possibilidade de dar visibilidade ao meu livro recém-publicado, o Colóquio das árvores, lançado em setembro de 2015.
A FIPG 2016, que comemorou o marco do Centenário de morte de Rubén Darío, foi dedicado ao poeta nicaraguense Ernesto Mejía Sánchez e em memória do poeta guatemalteco Luis Cardoza y Aragón. Esse importante encontro propôs aos poetas convidados uma reflexão sobre questões ambientais importantes como a destruição das árvores e dos mananciais.
É fato que a humanidade não pode continuar indiferentes a destruição do meio ambiente e cega para a interdependência existente entre todos os seres do planeta. Essa reflexão veio ao encontro da temática central do meu Colóquio das árvores, que é um chamado urgente à preservação do meio ambiente, especialmente em um momento crucial da nossa história em que mudanças climáticas causadas pelo desrespeito do homem pelos recursos naturais geram demandas sociais graves, como a crise hídrica que assola o Espírito Santo, minha terra natal, e outras localidades em variadas partes do mundo.
Urge o despertar de uma consciência cuidadora no ser humano, que o leve a compartilhar ao invés de competir e a resgatar e preservar ao invés de matar e destruir.
A poesia, nesse cenário é essencial, pois, quando faltam palavras, sobeja violência. Precisamos de palavras de paz, de amor, de palavras que resistam ao autoritarismo e ajudem a dar forma a um mundo mais igualitário e pacifico. Assim cantou o grande escritor nicaraguense Ernesto Mejía Sánchez, que o poeta é “esse ser iluminado pelo resplendor da glória”, portanto, possuímos a responsabilidade de empenhar a voz em favor da vida e contra a violência e a guerra.
É inquestionável a importância do Festival Internacional de Poesia de Granada para a América Latina e para o mundo. Esse evento promove o intercâmbio entre culturas, fortalece o sentimento de fraternidade entre os países e dá a cultura, em especial à poesia, a importância merecida, permitindo que as múltiplas vozes da alteridade se façam escutar.
A FIPG, evento grandioso que todo ano congrega poetas de todos os continentes, é um celeiro repleto de “sementes de bem dizer”, ou seja, de palavras promotoras de paz que se elevam contra a violência alimentando a alma, especialmente em um tempo em que um mercado perverso busca transformar em mercadoria, além de bens comuns como a água, o alimento e a terra, os nossos afetos mais caros
Granada está encrustada no coração da Nicarágua como um rubi, o povo nicaraguense empenha a sua atenção em receber, todos os anos, poetas e turistas que querem conhecer sua cultura e desfrutar de suas belezas naturais. Além de tudo isso, Granada é um exemplo vivo de como uma nação pode renascer com o amor do seu povo e o investimento em educação. Por isso, quero registrar o meu voto para que Granada, seja considerada, pela UNESCO, PATRIMÔNIO DA HUMANIDADE, e torno público o meu agradecimento á Junta organizadora da FIPG, especialmente nas pessoas do Sr. Francisco de Asís Fernadéz Arellano e da Sra. Glória Guabardi, pelo convite para representar o Brasil na sua XII edição e pelo gesto amigo de patrocinar o meu deslocamento para o Festival.

Renata Bomfim
Poeta, Acadêmica e Educadora socioambiental brasileira