03/05/2017

Cronista sofre (Anaximando Amorim)

Recentemente, tive a honra de ser convidado pela professora e escritora Renata Bomfim (minha amiga), para falar um pouco sobre o gênero literário crônica a uma animada turma de Letras-Francês da Universidade Federal do Espírito Santo (Ufes). Tarefa deliciosa, afinal, falar de literatura é sempre bom, sobretudo quando se trata de um gênero que pratico com tanta frequência. Ao mesmo tempo, como se falar sobre algo tão sutil, tão delicado quanto a crônica? 


Crônica vem do grego khrónos, que quer dizer "tempo". Este elemento é a pedra angular para a construção do gênero. A crônica é, nada mais, nada menos, do que um texto curto e híbrido entre o jornalístico e o literário, em que o autor, geralmente, descreve um fato atual sob seu olhar pessoal. Ela não tem qualquer pretensão de “imparcialidade”, ao revés! O texto crônico é cheio de subjetividade e, além disso, difere-se do jornalístico por apresentar aquele trabalho de ourivesaria de palavra que só o texto literário tem.

Há muito o Homem produz crônica. Depois que o texto em prosa começou a se desenvolver ao lado do lírico, foram cronistas os primeiros historiadores, dentre os quais, por exemplo, Tito Lívio. Claro, o tipo de texto que se produzia era um tanto diferente das crônicas atuais, porém, arrisco dizer que as primeiras historiografias se confundiam com textos literários, misturando, aqui e ali, ficção com realidade. Marco Polo, por exemplo, além de ser o primeiro a relatar a existência do espaguete, disse que os chineses eram homens com a cabeça dentro do tronco. Mentira? Não, apenas outra época, outra forma de ver o mundo que em nada desabona esses textos.

Indubitavelmente, foi o escritor José de Alencar quem introduziu a crônica no Brasil, escrevendo 37 textos, de 3 de setembro de 1854 a 8 de julho de 1855, para o jornal “Correio Mercantil” sob o título “Ao Correr da Pena”, que batizaria a coletânea lançada em 1874 com esses mesmos escritos. Não apenas ele se debruçou sobre o gênero, mas autores de escol como Machado de Assis, Lima Barreto e João do Rio, também. Porém, a crônica moderna, tal como temos hoje, em nosso país, é atribuída a um capixaba, Rubem Braga, autor que, inclusive, conseguiu a “façanha” de se imortalizar com o gênero, tornando-se um divisor de águas após seu primeiro livro, “O conde e o passarinho”, de 1936.

Os capixabas, aliás, não ficam para trás quando o assunto é crônica. Menos lembrado que Rubem Braga, foi Carlinhos de Oliveira o responsável pela crônica diária (isso mesmo!) no Jornal do Brasil. Dentro do Espírito Santo, é impossível falar do gênero sem citar, por exemplo, Fernando Tatagiba, que, literalmente, escrevia na rua (punha sua máquina fora da redação, para não perder um segundo sequer do que se passava em torno dele!); Carmélia Maria de Souza, que se autointitulava “A cronista do povo”, algo de vanguarda em uma Vitória elitista e provinciana. Carmélia, aliás, teve sua candidatura à Academia Feminina de Letras rejeitada. Hoje, é patronesse de uma das cadeiras da instituição.

Eu descobri a crônica na tenra idade. Exatamente no ano de 1993, aos 14 anos, havia um concurso na empresa em que meu pai trabalhava. Escrevi um texto intitulado “O futuro”, que nem ficou entre os primeiros. Fiquei triste na época, mas, um belo dia, reencontrei o texto e li. Achei uma droga! Aliás, coisa que aprendi com o tempo: fazer crônica é muito difícil. É pouco espaço para muita coisa. Tanto que só retomei o gênero anos depois, em um blog antigo, pelo simples exercício de prosa. O blog cresceu, virou homepage, os textos foram publicados em jornais, revistas e outros blogs e eu até lancei um livro. E não é que eu me tornei cronista?

Os alunos da minha amiga me fizeram excelentes perguntas. Sobre como publicar e até como se fazer para ser cronista. Disse-lhes que um bom autor de crônicas deve ter sensibilidade, mas, também, olhos e ouvidos atentos. E desprendimento, pois o texto da crônica é paradoxalmente eterno e descartável, principalmente se publicado em um jornal. Quando adolescente, lembro-me de uma professora de português que dizia que o mesmo papel que publicava a crônica servia para embrulhar o peixe. As minhas, ao menos, estão na internet. Se bem que, esses dias, vi um caderno de jornal jogado na calçada, bem na página da crônica. É, pessoal! Cronista sofre!

EL BARCO ERRANTE Y LA PIRAGUA DEL CONSUL (Por Mariano Marín)

Granada 20 de Octubre del 2016
En 1790 en el Cabo de Buena Esperanza, al sur del Africa, cerca del circular antártico, se perdio un barco de guerra del imperio holandes. Un barco artillado y con una tripulación preparada para la batalla en los mares que recorría. El Holandes Errante, era el nombre grabado en la proa sobre la cariatide representativa de La Victoria de Samotrácia. Para esos mismo tiempos en las riveras del Gran Lago de Nicaragua, una piragua se desplazaba del Rio San Juan hacia Granada, en aquellos tiempos el viaje era en botes y lanchas de velas que se movian conforme la velocidad de los vientos y de la marea, y las corrientes del lago; La piragua llevaba al nuevo Consul designado para ser el enlace político y comercial, asi como migratorio, entre Francia y Nicaragua, Horace de Rosé. La peste producida por el colera morbus se habia extendido hasta esa zona, y con mucho temor, los viajes a la zona se realizaban por el transito lacustre. La Piragua del Consul no fue la excepción. La peste les alcanzo en los primeros días del viaje.

El errante barco de la armada holandesa y su tripulación y especialmente el capitán, que cometió muchos crimenes incluido el asesinato de su esposa, además de bejamenes contra la población que afectaba en cada puerto que llegaba, fue alcanzado tambien por la peste, talvez como castigo por los crimenes cometidos, o talvez por la mala salubridad de los mares, o por aquel asinamiento de las embarcaciones de larga travesía. Hendrick van der Decken, capitán de miles de batallas y botellas, recibio la maldición de un viejo sangoma de la tribu Numba, en venganza de la muerte de su hija, asesinada por el famoso capitán. Para librarse de la maldición impuesta por Niami, el sangoma, el capitán debería de bajar a tierra cada siete años y buscar una esposa. Muchas veces lo intentó y muchas tantas oportunidades perdió.
El Consul de Rosé tambien tenía su maldición, el también habia asesinado a su esposa. La condesa de Lyon, Marie d'Angels du Lois. Acaso la peste de la piragua era por ese crimen, y por la venganza de la hija de la condesa, conocida bruja de Lyon, Madame Regine de Clignancourt, causante del sufrimiento de los pasajeros de la piragua que desde que salió del puerto de San Carlos nunca logró llegar a la Granada de sus sueños. Cada vez que se acercaban a un puerto o isla, o islote, aunque ofrecían todos la mercadería y tesoros que llevaban, nunca los dejaban atracar, ni bajarse a ningun lugar, donde pudieran siquiera pasar la noche. Veían las luces de la ciudad de Granada casi tan cerca como al alcance de sus manos y cada vez que iban a tirar su ancla y sus amarres, las corrientes y los vientos se los impedían. Por muchos años deambuló por las riberas y puertos, buscando paz y sosiego. Aparecía sobre todo los días santos, o el dia de los muertos, o por las noches, en Correvientos, isleta del Gran Lago, se veía en noches brumosas y se oian los gritos y lamentos de La Piragua del Consul. Por las islas del lago y de los rios afluentes se contaba la historia de la piragua. Se volvio personaje de cuentos y cantares, hasta el afamado poeta y narrador, Alex Brave, la había hecho famosa en un panfletin de circulación local, que junto con su cuñado Crispín Lopéz publicaban cada quince días en conjunto con la programación de eventos y cartelera cinematográfica de la ciudad; financiados por la Jabonería Primavera, la Farmacia Granada y bares donde consumían e ingerían deliciosos bocadillos y finos licores, en incontables noches de ziribinda y cuentos de camino (o del lago) como éste.
El Capitán van der Dencken se atrevió una vez mas a bajar en Buenos Aires, allá por el año cien después de su partida. La esperanza de encontrar a una mujer que se dignara a casarse con él, era toda su ambición. Un mercader judío, Yuseff Luki, qué sabía de las riquezas del barco y su capitán, no tuvo el más mínimo escrúpulo para ofrecerle a su hija Patricia, en matrimonio. Ella vio la posibilidad de ver el mundo y viajar como una reina por los confines de los mares. Sin pensarlo dos veces aceptó el compromiso. Se celebró esa noche con vinos y corderos. Mas al día siguiente por la mañana el barco partíó sin lleverse a la linda Patricia, quien no tuvo mas que decidirse a continuar la tradicion familair de trabajar para el Mossad. El Capitán van der Decken detras de una cortina de lagrimas veía como se retiraba de las costas su barco, y se adentraba en los mares. Su consuelo sería que, no iba a compartir su dolor y maldición con tan linda descendiente de David. Podría haber tenido un final feliz la historia si ella se hubiese lanzado a las oscuras aguas del Mar del Sur, y con esto salvar a su prometido de la maldición y subir ambos a los cielos para gozar de la dicha eterna. No era ese el destino. Solo le resignó a continuar su viaje por el abismo de los mares y aparecer los días de turbulencia y mareas altas en las orillas de los puertos donde nunca bajaría por el resto de los siglos hasta la venida del Juicio Final.
El Consul de Francia M. Horace de Rosé, al igual que el Capitán, pasaría por los lacustres puertos sin llegar a atracar su piragua. Los gritos y lamentos de los pasajeros y compañeros de su viaje sin fin, le acompañarían por el resto de los siglos de los siglos. Amén.
"Mariano Marín es parte de esa camada de cineastas que en la década de los 80 produjo a sus anchas y que hoy vislumbra un futuro sombrío para el séptimo arte en Nicaragua. Historiador, carismático, neurótico, dictador. Marín es eso y mucho más" (El Nuevo Diario)

02/05/2017

“Diluvio en la reseca tierra del hambre” (Poema de Pedro Sevylla de Juana)

Con una pluma de cálamo partido,
el hombre desguarnecido se defiende,
polvo en agua desleído,
tinta viscosa surgida de su frente.

Es una pluma solamente
y la blanca superficie del papel
en flecha, en daga la convierte;
la palabra que perfilo es un ciprés
lanzado contra el cielo inexpugnable e inclemente,
para desaguar, haz y envés,
sus rebosantes recipientes.

Van siendo las seis y el campamento
-levantado en el seco álveo de un torrente dormido-
en círculos de piedra aviva el fuego,
y con la tranquilidad de quien ignora los peligros,
apura faenas diferidas por el breve asueto
o desata recuerdos de los tiempos idos.

Planchas de hojalata forman techos y paredes,
cascotes de algún derribo, tablas rotas,
frágil refugio destinado a expulsar a la intemperie.

El viento lo avisa con su silbo ralo,
un olor a crisantemo marchito
viene del Norte cargado de presagios:
se han callado los grillos
y los gorriones agitados
revolotean en círculo.

Presto el altar, la ofrenda desconoce los designios;
procesiones de nubes llegan al lugar de los hechos
siguiendo el orden inmutable del aviso.

Las temperaturas elevadas,
carentes de paciencia,
perforan la barrera de la exigua enramada;
los indómitos valles desdibujados centellean
y desde lo alto de las nubes altas
ordenadamente se dispone la tragedia.

Recoge rayos el sol, envaina su soberbia,
retrocede y huye ante ejércitos de nubes
embutidas en armaduras prietas,
amazonas sobre corceles infernales
que hostigan una cólera densa.

Llueve la negrura que aleja el horizonte de esperanza,
en los confines se confunden las líneas de llegada y de partida,
parpadeando resplandores se agita el dios de la borrasca
visos perversos que agigantan lejanías,
en una tarde de verano bien bastarda.

Descubre el ojo torvo en solitaria cabalgada,
el temor oculto de los campos a las ingratas sementeras;
por doquier el mal augurio aguarda,
por doquier la herida se sincera,
por doquier la muerte presentida,
insospechada y, sin embargo, manifiesta.

Urgidas galopadas de las piernas,
la primera gota inauguró el desconcierto,
cauta avanzadilla de sus compañeras,
las que ocultan el sol fatuo e incierto
esperando instrucciones más concretas.

Son millones y una sola es vida en el desierto,
añadidura del mar no desbordado;
una gota no es peligro verdadero,
ni diez juntas, ni mil veces un vaso.

Con cuatro nubes enconadas se forma una tormenta,
tres tormentas caben en un valle,
son tres los valles convergentes, y más de treinta
las nubes que acumula la gran nube resultante.

Toneladas de agua va resoplando la galerna,
millones de metros cúbicos caídos de la altura,
una fortuna si se reparte en el lugar de la carencia:
tierra reseca y cuarteada, balbuciente agricultura,
fréjoles, tubérculos, centeno, avena
hierba agostada y mustia,
alimento que salva de la muerte cierta
protegiendo un tiempo breve de la hambruna.

Apedrean las nubes con oro la puna y la sabana,
cientos de millones de onzas caen en absorbente terreno,
mentido pasto para miles de vacas
que morirían en un ayuno nuevo.

¡Agua va!: exclama el cielo como en broma,
y la nube total, el universo entero, las líquidas esferas,
abren las compuertas y en menos de una hora
cae destructora el agua reunida por todos los planetas.

Los pies no encuentran suelo, se disuelve la tierra,
todo es líquido suelto y su fuerza de arrastre,
arrastra rodando las rodadas piedras.

Las ramas se desgajan de chopos y de encinas
se tronchan los tallos de las plantas,
el dios de la muerte exige un centenar de víctimas
y el dolor de las supervivencias desgarradas.

Hay familias abajo, personas de todas las edades,
borbotones de sensibilidad y de ternura,
mansos humanizados animales,
enseres, útiles de pesca, herramientas rústicas,
amor a la Naturaleza inmensurable.

Se vuelve contra el hombre el ajuar diario,
arrasa arrasado y es espada;
es martillo, es estaca, es mazo;
es hacha violenta, es hiriente navaja.

Resisten los valientes derrochado brío
y agonizan en intento vano de remediar el abandono
alentando a los muertos en los vivos
mientras huyen los cobardes y se salvan solos.

Trócase la tierra en pegajoso limo,
los leños y las piedras se hacen presa,
sujeción de mares bien nutridos;
y en un momento que la fatalidad desdeña,
suelta el incontenible contenido.

Exaltados relinchos de caballo
de las gargantas escapan fugitivos;
los bramidos de toro ensangrentado
y los desgarradores gritos
expresan la cicatriz del desengaño
y la crueldad del espejismo.

Es abrumadora la impotencia,
y tras el instante eterno que dura la congoja,
insultan los heridos a quien ha dictado la sentencia.

La muerte forma manojos con los cuerpos:
manos asidas a los brazos,
brazos aferrados a los cuellos,
cuellos unidos a los labios;
mientras muerden los dientes el sensitivo nervio
del amor enamorado.

Pechos abiertos en canal se hacen cimientos,
y soportan el peso de los muros derribados,
de los precipitados techos.

Las astillas, incisivas como alfanjes,
y los árboles arrancados de la madre,
son armas para el descomunal gigante
que vomita el agua de los siete mares
sobre hormigas humanas insignificantes
acostumbradas al abuso de lo grande.

Cuando el cielo aclara su color y el temporal decrece,
ofreciendo evidencias quedan los despojos:
cabezas aplastadas por piedras inocentes,
extremidades presas bajo escombros,
vientres hinchados sobre desnutridos vientres,
cuerpos oprimidos rebozados en el lodo.

El lodo, el lodo, el lodo detenido;
el lodo desprende de su seno improvisado,
la expectativa de encontrar algún respiro
y el hedor de los restos putrefactos.

Los cadáveres preferidos por el agua,
son arrastrados río abajo,
hasta el delta que acoge en la ensenada,
el barro y la madera, los cantos rodados.

El amanecer amanece destruido:
la batalla despareja -sólo un bando-
ha dejado un esplendor corito,
cubierto por miembros descarnados,
de imposible retorno a los caminos.

En los morros verticales descubiertos
en el cauce yermo de las vacías torrenteras,
en los meandros de los ríos secos,
levantan los parias de la tierra,
sus pobres campamentos,
sus frágiles viviendas.

Y el cielo castiga
su extrema pobreza
y la obligada osadía.

PSdeJ Diversos lugares y fechas


Académico Correspondiente de la Academia de Letras del Estado de Espírito Santo en Brasil, Pedro Sevylla de Juana nació en plena agricultura de secano, allá donde se juntan la Tierra de Campos y El Cerrato; en Valdepero, provincia de Palencia y España. La economía de los recursos a la espera de tiempos peores, ajustó su comportamiento. Con la intención de entender los misterios de la existencia, aprendió a leer a los tres años. A los nueve inició sus estudios en el internado del colegio La Salle de Palencia. En Madrid cursó los superiores. Para explicar sus razones, a los doce se inició en la escritura. Ha cumplido ya los setenta y uno, y transita la etapa de mayor libertad y osadía; le obligan muy pocas responsabilidades y sujeta temores y esperanzas. Ha vivido en Palencia, Valladolid, Barcelona y Madrid; pasando temporadas en Cornwall, Ginebra, Estoril, Tánger, París, Ámsterdam, Cuba, Villeneuve sur Lot y Vitória ES, Brasil. Publicitario, conferenciante, traductor, articulista, poeta, ensayista, editor, investigador, crítico y narrador; ha publicado veinticuatro libros, y colabora con diversas revistas de Europa y América, tanto en lengua española como portuguesa. Trabajos suyos integran seis antologías internacionales. Reside en El Escorial, dedicado por entero a sus pasiones más arraigadas: vivir, leer y escribir. blog: pedrosevylla.com


12/04/2017

IV Feira Literária Capixaba (FLIC) 2017/UFES (Homenageada: Maria Stella de Novaes)


Amigos leitores, especialmente os capixabas, vem ai mais uma FLIC. A Feira esse ano acontecerá na Universidade Federal do Espírito Santo e terá uma programação variada. Eu darei uma palestra no dia 20/04 (sábado) às 10 horas, o tema será A leitura e a escrita na educação socioambiental. Estão todos convidados. Renata Bomfim

Realização:
Academia Feminina Espírito-santense de Letras - AFESL
Academia Espírito-santense de Letras - AEL

Instituto Histórico e Geográfico do Espírito Santo  - IHGES

Homenageada:

A historiadora capixaba, Maria Stella de Novaes, deixou extensa obra, entre estudos publicados e inéditos, entre eles: Os Moluscos nas suas relações com a Geologia; O Carmo; Um Bispo Missionário (Dom Fernando de Souza Monteiro), premiado na Academia Brasileira de Letras (1952): Relicário de um Povo. O Santuário de Nossa Senhora da Penha, no Espírito Santo (História e Folclore), 1954; Os Holandeses no Espírito Santo (História e Folclore), 1954; Os Holandeses no Espírito Santo (História e Folclore), 1957; Medicina e Remédios no Espírito Santo (História e Folclore); A Vila Velha e a Vila Nova do Espírito Santo (História), (1956); A mulher na Capitania do Espírito Santo (1957); O Teatro no Espírito Santo (História e Folclore); O Teatro no Espírito Santo (1960); O Presidente Jerônimo de Souza Monteiro (1960); A Escravidão e a Abolição do Espírito Santo (prêmio lítero-científico da Assembléia Legislativa do ES), (1963); Lendas Capixabas (1969); História do Espírito Santo (1969), entre outros.

02/04/2017

Discurso da escritora capixaba Renata Bomfim na sua posse na Academia Feminina Espírito- Santense de Letras (cadeira nº 16)

Senhora Presidente da Academia Feminina Espírito-Santense de Letras, Ester Abreu Vieira de Oliveira,
Senhoras. Acadêmicas, familiares, senhores, amigos e irmãos planetários.

XXX Nesta noite, 11 de novembro de 2010, dia em que esta veneranda instituição, a Academia Feminina Espírito-Santense de Letras, amorosamente, abre para mim as suas portas, eu os saúdo, assim como a tudo mais que é vivo e respira: as árvores, as flores, os animais (especialmente os gatos), as pedras, as nuvens e, reverentemente, presto homenagem a todas as confreiras que por aqui passaram, deixando além da saudade, importantes contribuições literárias, que ninguém mais poderia dar.
XXX O reconhecimento público de uma mulher como escritora é uma vitória para todas as mulheres. Uma visada histórica revela que, desde os primórdios da civilização, o silêncio imposto ao discurso feminino por meios de estratégias como a violência cotidianizada e a censura, foi amplamente ocupado pelo discurso masculino. Milhares de mulheres pagaram um alto preço pela liberdade de expressão que desfrutamos hoje, algumas pagaram com a própria vida.
XXX Este encontro é uma celebração das conquistas alcançadas pelas mulheres que nos antecederam, e a oportunidade de fazermos o bom uso da palavra para construirmos uma nova história, denunciando a violência que ainda cala milhares de mulheres. 
O discurso feminino ainda incomoda e ameaça, mas é certo que avançamos e estou certa que avançaremos ainda mais, até alcançarmos o diálogo com nossos pares, até que dancemos  juntos, celebrando a superação da dicotomia que transformou a todos nós em ilhas.
XXX A opressão perpetrada à mulher remonta os primórdios da civilização. Na Grécia considerava-se que a mulher não tinha capacidade de Philia, ou seja, da amizade que nasce do amor. Sua função era reproduzir e cuidar dos afazeres da casa. Foi nesse contexto de repressão e injustiça que surgiu Safo, primeira poetisa conhecida, e criou uma escola de formação intelectual para mulheres, Safo chamava suas discípulas de hetairai, ou seja, amigas.
XXX No império Romano assistimos ao nascimento do Direito e a criação do código penal que legitimou a inferioridade feminina, reforçando a assimetria entre homens e mulheres. Do mundo hebraico nos chegam as histórias de Moisés, que proibiu o culto ao feminino e à natureza por meio das tábuas da lei, e de Eva, mulher que cedeu aos apelos do demônio privando a humanidade do paraíso.
XXX No Renascimento, a Ciência se consolidou respaldado no pressuposto de que a mulher se fazia bruxa pela sua natureza, ou seja, pelo seu sexo, considerado impuro e maléfico. O Malleus Maleficarum, definiu a mulher como “mental e intelectualmente” inferior e elas perderiam, ainda, nos séculos subsequentes, os direitos sobre os filhos, os bens e sobre qualquer tipo de produção intelectual, que era assinada pelo pai, marido ou irmão. No seculo XIX foi considerada a histérica e, no século XX “ascendeu”, se tornando “ a rainha do lar”, mas apenas do lar...
XXX Há uma dificuldade em se recuperar, historicamente, os traços da resistência feminina, mas ela sempre existiu, mesmo com a exclusão perpetrada pelo direito, a depreciação sofrida com a Ciência arrogante e a condenação pela religião.
XXX O pesquisador Francisco Aurélio Ribeiro nos faz saber que, no Espírito Santo, “a questão da literatura feita por mulheres deve ser vista juntamente com a marginalização a que estas foram submetidas pela sociedade machista e falocrata até muito recentemente”. E foi nesse Estado “machista e falocrata”, mais especificamente em Vitória, que Sylvia Meirelles Da Silva Santos (1889- 1990), patrona da cadeira de nº 16, liderou o movimento pelo voto feminino, presidindo a Federação Espírito-Santense pelo Progresso Feminino, e defendendo o direito e o dever do trabalho da mulher. Dona Santinha, como Silvia era carinhosamente chamada, foi professora, poeta, declamadora e ativista social e cultural. Na década de 20, ela emocionou-se ao saber que Adalgisa Fonseca, havia sido a primeira mulher a laurear-se me medicina no ES, prontamente, organizou um jantar de confraternização em sua homenagem.
XXX Que responsabilidade a minha, amigos e amigas, ocupar esta cadeira. Sylvia Meirelles da Silva Santos chamou atenção em um de seus artigos sobre educação, para a necessidade de que as ações educacionais tivessem por finalidade “o amor à Pátria e à humanidade”, que os ensinamentos fossem “dignificantes” e que elevassem a Moral, burilando o caráter e purificando o espírito. Reafirmo, que desafio dar continuidade a este legado de luta marcado pela generosidade e pela capacidade de acolhimento, valores próprios do feminino.
XXX Maria Helena Teixeira de Siqueira (1927- janeiro de 2010), sucessora da acadêmica Sylvia Meirelles da Silva Santos, e a quem sucedo na cadeira de número 16, nasceu em Porto alegre e se formou em Direito pela UFES. Especializou-se em Direito Empresarial e foi Professora de português e espanhol. Foi membro do Instituto Histórico e Geográfico do Espírito Santo e da Associação Espírito-Santense de Imprensa, correspondente da Academia Cachoeirense de Letras: cronista, poeta, crítica literária, e primeira mulher a ser eleita para a presidência da Academia Espírito-santense de Letras.
XXX Maria Helena Teixeira de Siqueira rompeu barreiras seculares ao militar pela justiça social por meio do direito, dignificando uma carreira que nasceu sob a égide da misoginia e dedicando também a sua pena à liberdade, como mostra o Gato Felini, personagem de sua obra. O gato que queria ser rato, inconformado com a prisão de seu amigo pássaro, lhe abre as portas da gaiola. Maria Helena Teixeira de Siqueira no poema Louvado para o amor diz: “Louvo o amor que tudo move,/ move o céu e as estrelas./ [...] Louvo o amor incontido,/ que se arremessa em torrentes./ Louvo o amor escondido,/ que se revela na poesia.
XXX Estou profundamente honrada e agradecida ás Acadêmicas por me concederem este voto de confiança, OBRIGADA! Apresento-me perante cada um dos senhores e senhoras como uma servidora, aceitando a responsabilidade de levar adiante o legado destas mulheres valorosas. Buscarei me inscrever literariamente na intercessão das propostas feitas por Sylvia e por Maria Helena, colocando a minha escrita a serviço da natureza, especialmente dos animais, tão merecedores quanto nós, humanos, de respeito, cuidado e amor.
XXX A História está cheia de assassínios em massa cometidos em nome de uma única verdade, não me arrogo dona de nenhuma verdade, mas acredito que precisamos despertar uma nova consciência. Zigmunt Bauman afirmou que “a voz da responsabilidade é o grito de recém-nascido do indivíduo humano”. Como pudemos observar, a história da civilização se fez e, ainda se faz, a custo de muito sofrimento e sangue, precisamos ler o mundo de forma crítica, como preconizou Paulo Freire, e reescrevê-lo. Portanto, firmo aqui e agora, o compromisso de colocar a minha voz a serviço da Paz e daqueles, cujos gritos de socorro, quase ninguém ouve. A minha pena, em consonância com a minha vida militará pelo Abolicionismo Animal, pois acredito que a libertação destes seres pressupõe a libertação de todos nós, criaturas viventes, dependentes dos recursos da Terra e irmãos planetários.
XXX O Especismo nefasto que considera todo o animal “não-humano” como propriedade, coisa, arrogando-se o direito de torturá-lo, de privá-lo de seu habitat e do convívio com seus familiares e grupo, de usar a sua pele, de comer a sua carne, está causando, além de sofrimento e dor, uma degradação ambiental sem precedentes na história. Concordo com Victor Hugo quando diz que: “A proteção dos animais faz parte da moral e da cultura dos povos” e acredito que pecamos quando agimos eticamente somente em relação aos seres humanos. 
Finalizo meu discurso para passar aos agradecimentos, com as palavras do Nobel da Paz (1952) Albert Schwweitzer: “Quando o homem aprender a respeitar até o menor ser da criação, seja animal ou vegetal, ninguém precisará ensiná-lo a amar seu semelhante.".
XXX Agradeço, primeiramente, ao Cristo Cósmico, meu guia e inspirador, energia de Paz e amor, fonte de luz que me mantém viva, e que, a cada dia, me alimenta de fé e esperança e me levanta quando estou prestes a desistir... Obrigada Jesus...!
XXX Agradeço aos meus mestres, a quem tive e tenho a honra de chamar de amigos: Freda Cavalcanti Jardim, que me ensinou a fazer mosaico, que me ajudou a entender que os cacos podem virar arte, basta que queiramos; Maria Lúcia Dal Farra: Poetisa, amiga, gatófila, grande incentivadora e Ester Abreu Vieira de Oliveira: Poeta, professora, apoiadora, mulher que consegue conjugar força e doçura. OBRIGADA!
XXX Agradeço aos meus amigos, irmãos que escolhi, pelo apoio e a companhia em todos os momentos da minha vida. OBRIGADA!
XXX Agradeço aos meus gatos por despertarem dentro de mim a consciência ambiental, por me mostrarem que Deus está em cada criatura que respira. OBRIGADA pela amizade, pela companhia radiante e radiosa, pela devoção, pelo encantamento e por me fazerem sorrir mesmo em momento de tristeza e dor.
XXX Finalizo agradecendo ao meu amor, que é também meu marido e meu amigo: Luiz Alberto Carvalho Bittencourt. Obrigada por me apoiar, por acreditar em mim, por ser sincero e delicado. Obrigada por não fumar, por não beber e por ser vegetariano. Obrigada por ter sido o meu primeiro leitor e por sua crítica apaixonada-delirante ao meu primeiro livro que dizia: “Renata, o seu livro vai mudar os rumos da literatura capixaba e brasileira”. Luiz, OBRIGADA por existir na minha vida!  OBRIGADA a todos. OBRIGADA!

28/03/2017

[Texto crítico] Literatura para todos (Leyla Perrone-Moisés)

O artigo veicula reflexões sobre a atual crise da Literatura como disciplina escolar e universitária, tendo como um de seus principais eixos a leitura crítica de documentos do MEC, que versam sobre tal assunto.  (acesse o texto)

Leyla Perrone-Moisés nasceu em São Paulo. 
É professora titular de literatura francesa 
na Universidade de São Paulo (USP).

A autora lançou recentemente a obra
Mutações da literatura no século XXI.



16/03/2017

[Revista Todas as Musas] Colóquio das Árvores: a natureza pulsante de Renata Bomfim (Lina Arao)


O texto “Colóquio das Árvores: a natureza pulsante de Renata Bomfim”, foi escrito por Lina Arao, Pós-Doutoranda em Ciência da Literatura pela Universidade Federal do Rio de Janeiro. Essa resenha crítica sobre o meu livro mais recente foi publicada na conceituada revista Todas as Musas, ano 8, volume 2, dedicada à literatura de autores de Angola, Cabo Verde e São Tomé e Príncipe.

"No esclarecedor prefácio ao livro escrito pela professora Ana Luísa Vilela, destacase, acerca do instigador poema “Identidade X”, a “autenticidade feminina”, plural e contraditória, sendo, por isso, não-rotulável e flexível. Tais características são adequadas também para outros poemas de Bomfim, sobretudo aqueles que se relacionam com a construção de uma identidade poética feminina. 

É notável, nesse contexto, o duplo movimento empreendido pela escritora, que, por um lado, aproxima-se de uma espécie de “tradição” ou “herança” literária de autoria feminina, ensejando a recuperação de algumas imagens recorrentes, como a identificação do sujeito poético feminino com a imagem do pássaro; por outro lado, essa associação, nos poemas de Bomfim, transforma-se para alcançar o empoderamento, a autoafirmação de uma subjetividade feminina. 

Se muitas poetisas oitocentistas valeram-se da figura da ave para de alguma maneira simbolizar os ímpetos de liberdade ao mesmo tempo em que enfatizavam a condição de vulnerabilidade feminina característica do período, em “O canto da harpia”, por exemplo, Bonfim relata a transformação do eu lírico em harpia, de “indecentes e fortes plumas” e de “imensas asas”, cujo voo abarcador não revela fragilidade, mas a crença em sua capacidade de transpor limites e abarcar o “universo selvagemente novo”.  



10/03/2017

[Palestra] Divas da Academia Feminina Espírito-Santense de Letras (Renata Bomfim)



A palestra abordou sobre o Sagrado feminino, desde o ponto de vista
 da teoria do matriarcado e da roda das deusas, exemplificando as representações
arquetípicas nos escritos de escritoras da AFESl.

Entre as escritoras homenageadas estava Dona Felicidade Albertina Méia,
autora capixaba de romances como "Banco de Jardim". 

Amigas(os), fiquei muito emocionada ao apresentar a palestra "Divas da AFESL", a cada momento vinha a mente a lembrança de confreiras queridas que nos deixaram como as queridas Thelma Maria Azevedo e Beatriz Abaurre, mas, segurei as lágrimas e toquei adiante. Vou guardar com carinho esse 8 de março! 

Falar sobre a divindade inerente ao feminino, literatura produzida por mulheres no ES, empoderamento da mulher e especialmente sobre a produção dessas mulheres maravilhosas da AFESL é algo que me dá muita satisfação! Parabenizo a querida Ester Abreu, Madu, Jô Drummond, Valentina Krupnova pela organização, pelas músicas e recital poético e pelas flores. Toda a apresentação musical foi um show coroado com música clássica, popular e com a nossa Maria Marino Schineider cantando sucessos em francês. 

Agradeço o carinho do público, com presenças ulustres como a do prof. Francisco Aurélio Ribeiro, um dos maiores estudiosos da literatura prodizida por mulheres no ES. Agradeço muito aos presentes e a equipe da Justiça Federal pela acolhida carinhosa, por disponibilizar o espaço e providenciar o suporte (data show) para a palestra. 
beijos no coração,
Renata Bomfim

05/03/2017

O esoterismo poético em Arcano Dezenove de Renata Bomfim (Fábio Mário da Silva)

Esse artigo, escrito pelo prof.º Dr.º Fábio Mário da Silva, foi publicado na obra O IMAGINÁRIO ESOTÉRICO LITERATURA CINEMA BANDA DESENHADA, organizada  por Cristina Álvares, Ana Lúcia Curado,  Sérgio Guimarães de Sousa e  Isabel Cristina Mateus, do Centro de Estudos Humanísticos da Universidade do Minho, em Portugal. Editora Húmus, 2016. Acesse a revista

Capa do livro Arcano Dezenove 
de autoria do fotógrafo Jove Fagundes.


RENATA BOMFIM, que nasceu em Vitória, no Espírito Santo, em 1972, além de escritora, arte-terapeuta, educadora socio ambiental e profes­sora doutorada em Letras, começou a carreira como artista plástica dedicando-se à pesquisa da joalharia no âmbito da técnica do mosaico. No cenário brasileiro é autora de três livros de poemas – Mina (2010), Arcano Dezenove (2011) e Colóquio das árvores (no prelo) –, possui poemas seus integrados em antologias, ensaios e artigos publicados no Brasil e no exterior, e é autora do blog literário Letra e fel (www.letraefel.com). Estamos diante, então, de uma personalidade multifacetada que em 2010 estreou no cenário poético espírito-santense e brasileiro. Dentre as suas produções destacamos a que nos chamou logo a atenção, o seu segundo livro de poemas, Arcano Dezenove, no qual encontramos uma poesia ligada à ecologia, mas diante de uma tópica de misticismo e de esoterismo.

Em Arcano Dezenove, como já referimos no posfácio de nossa lavra, há um percurso estratégico situado em diálogos com outros autores (como, por exemplo, Florbela Espanca, Rubén Darío, e Maria Lúcia Dal Farra), através de um discurso focado na alteridade, proposta importante atualmente nos estudos literários –, a poetisa mostra os seus espelhos poéticos sem, no entanto, perder a sua originalidade (Silva, 2010: 84). Por seu turno, Maria Lúcia Dal Farra argutamente explicita, através de uma análise acurada em relação a esta e a outras cartas (o Arcano 16 e Arcano 17), bem como do Tarot em geral, citando autores como o ex-abade Constant, Baudelaire, Nerval, e André Breton, que os segredos e mistérios deste arcano (e dos outros), percorre a dinâmica seguidamente explicitada, desde a apresentação da capa até desembocar nos poemas e na própria figura da poetisa Renata Bomfim:

A Lâmina que a capa compõe é toda luz e sombra, magia branca e negra, incerteza melíflua (…). A Lâmina explicita, portanto, essa caçadora celeste, essa divindade lunar (Artemisa, Diana, Hécate) – imagem que se aglutinará durante a leitura do livro, graças mesmo a esse simbolismo de trânsito, de passagem, de viagem heróica que o Arcano 18 encerra. Do plano iniciático da via úmida lunar nascerá a Feiticeira, a Maga e a Poetisa que, viajando em corpo etéreo (o «corpo cósmico» tão referido no volume) da Noite para o Dia, da Luz Noturna para a Luz Solar que o Arcano 19 encerra, buscará despertar, com suas palavras, aquilo que dorme. Aliando-se ao Sol, ao Fogo Criador e à Pedra Filosofal próprias do Arcano 19, a Poetisa procurará representar o Centro da Consciência capaz de abranger e dar voz ao Universo. (Dal Farra, 2011: [s.p.])

Arcano Dezenove é dividido em cinco sessões (sob os títulos de «Arcano Dezenove», «Memória», «Quinta essência», «Transição» e «Rituais») nas quais a proposta de Renata Bomfim muito se alia a apro­fundar a origem do cosmo, do ser humano, da essência dos elementos e da inspiração poética, daquilo que é inominável. Assim, o sujeito poético nesta obra se assume como o próprio segredo, como o mestre que transmite aos seus discípulos uma experiência espiritual através de símbolos para que seja possível a sua compreensão: «A minha pena guarda segredos./ Ela tem um quê de mistério e maldade» (2010: 32). Por isso, nos deparamos com uma poética arraigada a uma tradição esotérica, seguindo uma filiação que contempla o diálogo entre o mestre
e o discípulo que dialogam e procuram transmitir um conjunto de ideias através de uma tomada de consciência de princípios imanentes à ordem do universo, transmitidos através de rituais e símbolos que permeiam a grande maioria desses poemas. Não é por acaso que o poema que abre a obra se intitula «Poeta Adâmico», metáfora construída através da tríade lógica: paraíso (linguagem), Adão (Poeta) e Letra (Eva), numa combinação harmoniosa, criando um mundo sem pecado nem condenação, gerando o diálogo entre outros «poemas-sementes». Como elucida este poema de abertura, este livro procura compreender (e não desvendar, já que o mistério deve permanecer) a comunhão cosmo-natureza, abordando também questões em torno do desejo, da multiplicação dos sentidos e de sensações que demarcam o prazer e as angústias, associado a um êxtase com os elementos da natureza: «A ninfa ascende entre agonias,/ a selva orquestra gemidos de prazer» (Idem, 18). Para Renata Bomfim, da natureza não emergem apenas as relações de desejo e espiritualidade, mas também o ato poético e, consequentemente, o poeta, que representam também essa força cósmica da natureza:

O poeta julga-se superior e,
no momento da criação,
sente-se plutão,
atingido por meteoritos. (…)

É um mago condenado.
É tantos e todos que é ninguém.
Bruma solitária que vaga
Entre pepitas de ouro e cadáveres. (Idem, 19)


O poeta se sente como próprio elemento da natureza, só assim se pode tornar parte do universo místico. Esta é uma poesia que tenta revelar os sentidos da vida e da morte, através de um conjunto de inter­pretações quase que doutrinárias para os seus leitores, que buscam afirmar algumas «supostas verdades»; as leis que regem todo o universo, seja ele o material ou o ficcional (a poesia), e que é bem mais inteligí­vel, consistente e compreensível se for visto através dos elementos da natureza. Neste caso, em Arcano Dezenove está evidentemente explícito que nós somos meros coadjuvantes deste cenário primevo e infinito, e nossa pátria deve ser muito maior que uma identificação nacional: «Eu canto a Pátria-planeta,/ antes que o pensamento,/ Divagando entre futilidades,/ se perca» (Idem, 22). Há um desejo implícito do sujeito poético em se fundir aos elementos da natureza, num processo não apenas de metamorfose, mas de parentesco, de identificação, numa procura de descobrir novas sensações:

As ondas me constituem
Parentesco que me abisma
E me pego, assim, mareada,
Ansiando tons de cinza e azul
Enquanto, silenciosamente,
Quebro na praia. (Idem, 25)


Tornar-se elemento da natureza ou do cosmo, feito na sua totalidade de microcosmos e macrocosmos, se sentir astro, aí reside o «mistério maldoso» de que fala o eu lírico. A maldade em transpor as barreiras das verdades absolutas, deixar de ser senso comum para adentrar-se no mistério da criação, da cosmologia que apenas deve ser experienciada e sentida, nem tanto compreendida:

Inunda a minh’alma um sol de sétima grandeza
e te desejo toda, inteira,
Terra amada, Santa, Natureza!
Despi-me toda para recebê-la,
Veste-me de lírios
lilases e caprichosas.
Respiro profundamente
Te sinto mistério maior:
Quasares, buracos negros, estrelas
tudo, tudo, tudo me leva a ti (Idem, 35)

Nesta fusão do corpo-sujeito com o corpo-natureza é criada uma atmosfera ritualística de entrega e de posse corporal, que se dá como oferenda sacral e se regozija nos «mistérios» quase ancestrais deste  contato; elementos da natureza esses que para Renata Bomfim têm uma estreita relação com o feminino: «Orgânica/ A mulher era verde/ E sem veneno» (Idem, 47); ou seja, estamos diante daquilo que Pierre Riffard (1996: 56) denominou como «esoterismo primitivo», associado a um culto da terra-mãe. Os rituais e pactos também se arvoram por questões filosóficas ligadas às bruxas e sua relação na busca por um equilíbrio pacífico e harmonioso com a Mãe-Terra, a Grande-Deusa – contrariando a ideia de obscuridade e maldade associados às mulheres feiticeiras –, como base prática de existência de retorno à essência dos seres, da purificação e encorajamento a atos benéficos, como aqui expresso em «Desejos de feiticeiras»:
  
Eu quero tocar os espíritos alheios
com encantos luminosos.
Acordar dormentes e sonâmbulos,
com fluidos escândalo-viscosos,
colhidos nas veias dos cristais e das ervas.
Lançar bênçãos,
Distribuir afagos e,
justificando a minha natureza,
distribuir, também,
olhares de secar pimenteiras (Idem, 71)

A única maldição lançada por esta poética é contra aqueles que desprezam a natureza, ato de violência imperdoável: «Se brigar com esses seres,/ Será amaldiçoado e perseguido./ Não adiantarão algas, nem filtros» (Idem,72). Esta poesia ensina então a fazer mandigas, filtros mágicos de conquista amorosa (mais eficazes que promessas aos santos), como, por exemplo, no poema «Banho de limpeza», no qual se recita uma limpeza espiritual que abre caminhos. Já em «Patuás» e em «Cerimônia do chá» ficamos a saber que muitos ritos só podem ser concretizados através de cerimoniais envolvendo as fases e místicas da lua, do número sete aliado à harmonia dos elementos da natureza, aquela «que guarda em si/ elementos combinados» (Idem, 81). É uma poética na qual, mesmo nas referências a figuras cristãs, encontramos um discurso voltado, mais uma vez, para um certo  eco-existencialismo, que relaciona natureza e religiosidade, [2] como, por exemplo, em «Nossa Senhora dos raios multicoloridos»:

Te sonho infinitamente,
Te busquei no mais alto das montanhas
cujos picos eram branco-azulados
E lembravam aqueles que partiram sem se despedir.
Clamei por teu nome, doce e secreto,
Do abissal de minhas entranhas e,
Nos meus pensamentos, armadilhados intangíveis,(…)

Como posso tocar o teu manto de luzes
Multicoloridas e vislumbrar a tua rara santidade?
Mil sóis estão explodindo, estrelas colidem ruidosas,
O caos se instaura dentro de mim.
Vem plena de amor, iluminada.
Eu não resistirei e serei a flor
Colhida e fresca, perfumosa,
à mercê de tua sábia providência. (Idem, 27)

A luz, neste caso os raios coloridos da Nossa Senhora, pode rees­tabelecer o caos instaurado intimamente no eu lírico. Esta dinâmica é muito parecida com a explicitada por Luc Benaist (1969: 27) que refere que a criação do mundo se apresenta como um ajuste do «caos» ou, mais precisamente, como «a consequência duma ‘ordem’ divina, que a Bíblia apresenta como um Fiat Lux, porque a luz sempre acompa­nhou as teofanias e que a ordem identifica-se com a luz». Por isso, o sujeito poético deste poema procura um equilíbrio através dos raios luminosos, deixando de ser caos, para se constituir como experiência espiritual e divina, acedida através da ordem que é luminosidade. Aliás, num outro poema, «Saturnais: mito de origem», Renata Bomfim traz à discussão a questão do surgimento da ordem através da luz, do sol, que só é possível graças a uma intervenção feminina:

Antes era Nada.
E de dentro do Tudo nasceu o Sol.
A grande roda brilhante se alimentava
nas generosas tetas cósmicas
das mulheres galáxias,
que eram, também
filhas do Tudo e netas do Nada.


Gotas de leite estelar caíram,
pingaram abundantes e deram forma a inúmeras raças:
os Syrios, os Krianos
e também, a humana,
de complexidade rara.

Para louvar o grande Nada
e agradar ao Sol,
organizavam festas que duravam
sete luas.
Ocasião em que essa raça,
que ainda não conhecia a sabedoria,
não roubava, nem matava, mas
cantava celebrando a vida e
fazia amor na alvorada.

Um banquete público era o que,
ao contrário, amor traduzia,
ato que refletia o lampejo da origem.
E, durante a festa, essa rude criatura
 revelava o que, da sua face, a rotina ocultava.
De tanto arranhar a Terra e violar os Rios
 ofendendo o grande Nada,
Tudo veio ensinar-lhes a compaixão e,
resgatando-os da ignorância,
ensinou coisas de partículas brilhantes.
Essa raça de pés sujos vive olhando para o céu,
esperando voltar ao seio da mãe primordial. (2010: 44)

Este poema está impregnado da ideia de «sagrado celestial», que é um tipo de experiência religiosa muito antiga baseada na ideia de que «a transcendência revela-se pela simples tomada de consciência da altura infinita» (Eliade, 1975: 128), visto que esse «muito alto», o sol celeste na poesia, é algo superior, atributo de uma divindade:

O ‘muito alto’ é uma dimensão inacessível ao homem como tal; ela pertence de direito às forças e aos Seres sobre-humanos. Aquele que se eleva subindo a escadaria de um santuário ou a uma escada que conduz ao céu, cessa então de ser homem: de uma maneira ou de outra participa da condição divina. (Idem,129)

 Renata Bomfim assim relata o Nada (o infinito cósmico) que é elevado, eterno, forte e procriador («E dentro de tudo nasceu o Sol»). O Deus-Celeste neste poema é o Nada, que deu sentido a um todo-tudo surgido in illo tempore. Na fala inicial do sujeito poético, neste tempo remoto, também encontramos referência à sacralidade na sexualidade, ao nascimento que as «tetas cósmicas» das «mulheres galáxias» pro­porcionaram, ou mais precisamente, ao mistério do parto descoberto pelas mulheres que são criadoras no plano da vida, experiência essa feminina por excelência.
Em suma, Arcano Dezenove traz à tona vários debates e temáticas ligados à experiência com a sacralidade criadora da Natureza, envolta em misticismo e religiosidade, que desembocam também em passagens fortemente marcadas por um tom esotérico. Por isso mesmo Maria Lúcia Dal Farra (2011: [s.p.]) diz que Renata Bomfim é uma «Feiticeira» e que «essa mulher é também telúrica e vegetal», visto o eu lírico compor-se como ser-planta num tom de equilíbrio dum ecossistema harmonioso: «A minha errância é como a água turva/ De um rio caudoloso:/ Não permite que lhe encontre a fonte/ Ou que lhe desnude os mistérios do fundo» (2010: 62). Por fim, acreditamos que o esoterismo de Arcano Dezenove está intimamente ligado ao que Jean-Paul Corsetti descreveu como uma dinâmica deste conceito:
  
En discernant la magie des métamorphoses sous l’apparent désordre, l´esotérisme révèle à l´homme de désir qu’ en transformant son regard sur le monde et sa connaissance de la nature, il ne cesse de récréer lúnivers qui l-entoure, réveillant alors la vie qui sommeille sous les pierres. (Corsetti,1992: 328)
Referências:
 Benaist, Luc (1969), O esoterismo, trad. Fernando G. Galvão, São Paulo, Difusão Européia do Livro.
Corsetti, Jean-Paul (1992), Historie de l’ésotérisme et des sciences occultes, Paris, Larousse.
Dalfarra, Maria Lúcia (2011), Uma leitura poética do Tarot, por Renata Bomfim, [em linha] diponível em http://www.letraefel.com/2011/09/uma-leitura-poetica-do­-tarot-por-renata.html [consultado em 18/02/2015].
Eliade, Mircea (1975), O Sagrado e o Profano. A essência das religiões, trad. Rogério Fernandes, Lisboa, Edições Livros do Brasil.
Riffard, Pierre A. (1996), O esotermismo, trad. Yara Azevedo Mauro e Elisabete Abreu, São Paulo, Mandarim.
Silva, Fabio Mario da (2010), «O que nos resta, após a leitura de Arcano Dezenove?», in Renata Bomfim, Arcano Dezenove (2010), Vitória, Helvética Produções Gráficas e Editora, pp. 83-85.


**Poema «Nossa Senhora dos raios multicoloridos», contido em Arcano Dezenove (Vitória: Helvética Produções Gráficas e Editora, 2010, p. 27). Todas as citações feitas neste trabalho dizem respeito a esta edição, pelo que daqui por diante será referido apenas o número de página, a fim de evitar a repetição constante da informação bibliográfica.

**Mircea Eliade em O Sagrado e o Profano explica bem esta dinâmica da seguinte forma: «Para o homem religioso, a Natureza nunca é exclusivamente ‘natural’: está sempre carre­gada de um valor religioso. Isto compreende-se facilmente porque o Cosmo é uma criação divina: saindo das mãos dos Deuses, o Mundo fica impregnado de sacralidade» (1975: 127).